Treinta herramientas que funcionan. Un grafo que las conecta todas.
Bizneo tiene de todo: ATS, evaluaciones, formación, turnos, fichaje, nómina. Cada módulo funciona. El problema es que no se hablan entre sí a través de las competencias de la persona. PrismaHR es el hilo conductor que faltaba.
En Bizneo, el dato fluye. Pero fluye como opinión, no como prueba.
Bizneo conecta módulos: una evaluación alimenta la formación, los mapas de talento, la compensación. Eso funciona. El límite es qué fluye: una puntuación de un ciclo de evaluación —el criterio de un manager, en una fecha, sobre un puesto—. No una competencia verificada de la persona, con una fuente detrás y una fecha de validez.
La diferencia importa cuando alguien tiene que fiarse del dato. «Marcos tiene un 4 en electricidad» es la opinión de su evaluador del año pasado. «Marcos tiene el certificado de instalador de baja tensión, emitido por [organismo], válido hasta 2027» es un hecho verificable. Bizneo guarda lo primero. PrismaHR construye lo segundo.
Evaluación 360° completada
María acaba de recibir una evaluación de competencias con nota alta en «gestión de proyectos». En Bizneo, esa evaluación entra en el mapa de talento —existe—. Pero es la valoración de un ciclo, no evidencia con procedencia.
Un carnet caduca en la Nave Norte. ¿Quién se entera?
En Bizneo, la habilitación ATEX de un operario vive en su expediente. Cuando caduca, alguien tiene que mirarlo.
Candidato incorporado desde ATS
El candidato que contrató el ATS trae 5 skills declaradas en su CV. El ATS las registra.
El grafo no es un módulo más. Es el hilo que conecta los que ya tienes.
Cuando una formación se completa en PrismaHR, la evidencia entra al grafo con su tier de fuente y su fecha. Cuando un manager firma una evaluación, el dato va al grafo. Cuando se planifica un turno, el sistema sabe qué skills verificadas tiene cada persona disponible. Todo consume y alimenta el mismo grafo.
ATS → Grafo
El candidato contratado trae sus skills declaradas desde el CV. Entran al grafo como tier 1. La primera evaluación de manager las sube a tier 3.
Evaluación → Grafo
Cuando el manager firma la evaluación, la competencia gana evidencia de tier 3. El sistema sabe que alguien verificó ese nivel, cuándo y quién.
Formación → Grafo
El curso completado entra al grafo como evidencia de tier 2. Si viene acompañado de un certificado externo, sube a tier 4. El sistema distingue.
Grafo → Todo lo demás
Cobertura por centro, vencimiento de carnets, gaps en tiempo real, compliance por centro: todos consumen el grafo. Un solo dato verificado, útil en cada decisión.
Lo que cambia cuando el hilo existe.
Cobertura por centro verificada
Cuando falta alguien en un centro, el sistema sabe quién tiene la competencia verificada —y el carnet en vigor— para cubrir ese puesto ahí. No «hay gente disponible» — hay gente que puede hacerlo, con la habilitación al día.
Formación que cierra el bucle
El gap se detecta en el grafo. El curso se recomienda. Cuando el empleado lo completa, la evidencia vuelve al grafo. El bucle se cierra. Bizneo lo detecta y lo recomienda; PrismaHR lo cierra.
Evaluaciones que no se pierden
La evaluación 360° no muere en el módulo de desempeño. La evidencia del manager va al grafo, disponible para movilidad interna, cobertura de proyectos, briefing del día siguiente.
Brecha salarial justificada por skills
PrismaHR cruza la brecha por categoría y sexo con las competencias verificadas de cada persona. Sabes si la diferencia tiene respaldo objetivo — o no. Nadie puede hacer esto sin grafo.
Ve el grafo con tu propia gente.
En una demo, montamos un caso con la estructura de tu empresa y te enseñamos qué revela el grafo que hoy no ves: qué competencias tienes verificadas, dónde están los huecos por centro, qué carnets vencen.